Nuevas Ideas

Ideas para el próximo debate

No nos digamos mentiras: los debates presidenciales son aburridos. En el último, el de Caracol, salvo cuando intervenía el carismático Fidel Cano, momento en el cual la aguja del rating subía a niveles solo vistos en el último capítulo de Café, lo único brillante era la calva de Enrique Vargas Lleras, el hermano de Germán, que hacía parte del público y que aparecía escurrido en una silla, desabrochado y a punto de dormirse, como si fuera ministro de Uribe.

Era entendible, porque esos debates son muy largos, y además no comienzan a la hora prometida. El último empezó con un retraso. Un retraso leve, como el que uno creería que padece la misma Noemí, pero un retraso, al fin y al cabo. Y todos llevan a las mismas conclusiones: que Noemí siempre hace el oso; que agarrar a Juan Manuel Santos en una verdad es casi imposible; que Petro parece un celador, y un celador prepotente, de los que se creen dueños del edificio; y que Germán Vargas Lleras, en lugar de hablar, regaña: ¿por qué nos grita? ¿Qué culpa tenemos nosotros de que le esté yendo mal?

Otra conclusión es que Rafael Pardo no tiene talante de Presidente sino de director de Fedesarrollo, como mucho: ¿por qué hay quienes creen que es un estadista? ¿Qué ha hecho, acaso? ¿Esa riatón a la que mandaron al pobre Aníbal Gaviria por todo el río Magdalena para que comiera pescado frito a ver si votaban por él, y en la que naufragó una chalupa con todas las maletas? ¿Cuáles maletas del Partido Liberal se hundieron en ese accidente? ¿Simón Gaviria? ¿Juan Manuel Galán? ¿Héctor Elí, o él se salvó por su condición de anfibio? Y una última cosa: ¿cómo puede posar de estadista Rafael Pardo si sale en una cuña radial implorando que le den salud a Laurita, un personaje ficticio? ¿Qué les está pasando a todos? Pardo habla de Laurita; Noemí de Pedro, Juan y María, ¿y hay quienes creen aún que el loco es Mockus?

Pero vuelvo a los debates. Estos candidatos dan para situaciones muy cómicas y a mi juicio los están desperdiciando. La vez pasada había tantos segmentos que podían añadir uno extra, de desfiles. Juan Manuel habría sido el palo en traje de baño. Su operación de cambio de sexo va muy avanzada y era la oportunidad para observarlo.

Como sea, si se trata de encontrar, no un presidente, sino alguien que reemplace a Uribe, lo mejor no es hacer debates, sino concursos como el de El desafío: sacar una torta a ver quién es capaz de repartir más tajadas; subirse en un caballo con una taza de café y no regarlo. Sería la única manera de atajar a Mockus. De premios pueden dar notarías y embajadas. Y de lejos ganaría Juan Manuel.

Ahora bien: si persisten en hacer debates serios, los candidatos deberían ser más compasivos con Noemí, y permitirle a ella, solo a ella, que pueda pedir la ayuda del público o hacer una llamada. Es lo mínimo. Y por compasión con Petro también deberían hacerlos más cortos: cuando se extienden, hay un punto en el que a Petro comienza a molestarle el testículo ese que a veces le duele, y al que llamaré, en adelante, Venus Albeiro.

La última vez la pelea entre Noemí y Juan Manuel pagó la noche.

Antes que nada, quiero felicitarlos. A los dos. Pusieron en la agenda nacional temas fundamentales para el país, como saber si el señor del Sena dijo una cosa o la otra en una comida con Juan Manuel, Augusto López y José Obdulio; o si la hija del señor del Sena, una tal Laurita, fue a comer fríjoles con Noemí; o si el papá de Laurita cree que la carta que escribió su hija es linda pero fuerte: ¿es esta la misma Laurita de la cuña de Pardo, la que necesita drogas? ¿Es normal pasar del Sena al Ministerio de Defensa? ¿No necesitan drogas todos?

Bien: presenciar a Noemí acusando a Santos de politiquero es como oír a un Plinio hablando de orejas, pero es tan lindo verlos pelear que tengo una sugerencia: que para el próximo debate quiten toda esa montonera de candidatos y solo los dejen a ellos dos: a Noemí y a Juan Manuel. A Fidel Cano hay que darle las gracias pero es mejor mandarlo con Augusto Ramírez Ocampo a que mueva las cejas en un show de los Muppets, para el deleite de todos los niños. Acá necesitamos una moderadora de talla internacional, especialista en lidiar con este tipo de personajes: la inigualable Laura Bozzo.

Sentados uno al lado del otro en un panel, Juan Manuel y Noemí podrán dirimir sus diferencias con ayuda de la peruana. Cuando comiencen a inculparse, la señorita Laura interviene:

- ¡Que paseeee el director del Senaaaa!

Y ahí, delante de él, podrán despedazarse del todo entre los dos. Los invito a que lo hagan. Doctora Noemí, doctor Juan Manuel: tengan un gesto de cariño por la patria y acaben el uno con el otro. Háganlo por el país. Zarandéense, agárrense del pelo como dos verduleras, de mujer a mujer. No se detengan. Sean ustedes mismas. Fluyan, que si se exceden peleando llamamos a Petro, el celador, para que las separe. En caso, claro, de que no tenga inflamado el Venus Albeiro.

Qué tristes son Noemí y Juan Manuel. A ella deberían darle Ritalina; ya cada ojo le parpadea por separado, como una loca. Y él ya va en que se reúne a intrigar con José Obdulio Gaviria sin sentir nada de asco. En medio de los gritos de ellos dos, votar por Mockus va a ser como cambiar de canal

noticia 6

Ideas para el próximo debate

No nos digamos mentiras: los debates presidenciales son aburridos. En el último, el de Caracol, salvo cuando intervenía el carismático Fidel Cano, momento en el cual la aguja del rating subía a niveles solo vistos en el último capítulo de Café, lo único brillante era la calva de Enrique Vargas Lleras, el hermano de Germán, que hacía parte del público y que aparecía escurrido en una silla, desabrochado y a punto de dormirse, como si fuera ministro de Uribe.

Era entendible, porque esos debates son muy largos, y además no comienzan a la hora prometida. El último empezó con un retraso. Un retraso leve, como el que uno creería que padece la misma Noemí, pero un retraso, al fin y al cabo. Y todos llevan a las mismas conclusiones: que Noemí siempre hace el oso; que agarrar a Juan Manuel Santos en una verdad es casi imposible; que Petro parece un celador, y un celador prepotente, de los que se creen dueños del edificio; y que Germán Vargas Lleras, en lugar de hablar, regaña: ¿por qué nos grita? ¿Qué culpa tenemos nosotros de que le esté yendo mal?

Otra conclusión es que Rafael Pardo no tiene talante de Presidente sino de director de Fedesarrollo, como mucho: ¿por qué hay quienes creen que es un estadista? ¿Qué ha hecho, acaso? ¿Esa riatón a la que mandaron al pobre Aníbal Gaviria por todo el río Magdalena para que comiera pescado frito a ver si votaban por él, y en la que naufragó una chalupa con todas las maletas? ¿Cuáles maletas del Partido Liberal se hundieron en ese accidente? ¿Simón Gaviria? ¿Juan Manuel Galán? ¿Héctor Elí, o él se salvó por su condición de anfibio? Y una última cosa: ¿cómo puede posar de estadista Rafael Pardo si sale en una cuña radial implorando que le den salud a Laurita, un personaje ficticio? ¿Qué les está pasando a todos? Pardo habla de Laurita; Noemí de Pedro, Juan y María, ¿y hay quienes creen aún que el loco es Mockus?

Pero vuelvo a los debates. Estos candidatos dan para situaciones muy cómicas y a mi juicio los están desperdiciando. La vez pasada había tantos segmentos que podían añadir uno extra, de desfiles. Juan Manuel habría sido el palo en traje de baño. Su operación de cambio de sexo va muy avanzada y era la oportunidad para observarlo.

Como sea, si se trata de encontrar, no un presidente, sino alguien que reemplace a Uribe, lo mejor no es hacer debates, sino concursos como el de El desafío: sacar una torta a ver quién es capaz de repartir más tajadas; subirse en un caballo con una taza de café y no regarlo. Sería la única manera de atajar a Mockus. De premios pueden dar notarías y embajadas. Y de lejos ganaría Juan Manuel.

Ahora bien: si persisten en hacer debates serios, los candidatos deberían ser más compasivos con Noemí, y permitirle a ella, solo a ella, que pueda pedir la ayuda del público o hacer una llamada. Es lo mínimo. Y por compasión con Petro también deberían hacerlos más cortos: cuando se extienden, hay un punto en el que a Petro comienza a molestarle el testículo ese que a veces le duele, y al que llamaré, en adelante, Venus Albeiro.

La última vez la pelea entre Noemí y Juan Manuel pagó la noche.

Antes que nada, quiero felicitarlos. A los dos. Pusieron en la agenda nacional temas fundamentales para el país, como saber si el señor del Sena dijo una cosa o la otra en una comida con Juan Manuel, Augusto López y José Obdulio; o si la hija del señor del Sena, una tal Laurita, fue a comer fríjoles con Noemí; o si el papá de Laurita cree que la carta que escribió su hija es linda pero fuerte: ¿es esta la misma Laurita de la cuña de Pardo, la que necesita drogas? ¿Es normal pasar del Sena al Ministerio de Defensa? ¿No necesitan drogas todos?

Bien: presenciar a Noemí acusando a Santos de politiquero es como oír a un Plinio hablando de orejas, pero es tan lindo verlos pelear que tengo una sugerencia: que para el próximo debate quiten toda esa montonera de candidatos y solo los dejen a ellos dos: a Noemí y a Juan Manuel. A Fidel Cano hay que darle las gracias pero es mejor mandarlo con Augusto Ramírez Ocampo a que mueva las cejas en un show de los Muppets, para el deleite de todos los niños. Acá necesitamos una moderadora de talla internacional, especialista en lidiar con este tipo de personajes: la inigualable Laura Bozzo.

Sentados uno al lado del otro en un panel, Juan Manuel y Noemí podrán dirimir sus diferencias con ayuda de la peruana. Cuando comiencen a inculparse, la señorita Laura interviene:

- ¡Que paseeee el director del Senaaaa!

Y ahí, delante de él, podrán despedazarse del todo entre los dos. Los invito a que lo hagan. Doctora Noemí, doctor Juan Manuel: tengan un gesto de cariño por la patria y acaben el uno con el otro. Háganlo por el país. Zarandéense, agárrense del pelo como dos verduleras, de mujer a mujer. No se detengan. Sean ustedes mismas. Fluyan, que si se exceden peleando llamamos a Petro, el celador, para que las separe. En caso, claro, de que no tenga inflamado el Venus Albeiro.

Qué tristes son Noemí y Juan Manuel. A ella deberían darle Ritalina; ya cada ojo le parpadea por separado, como una loca. Y él ya va en que se reúne a intrigar con José Obdulio Gaviria sin sentir nada de asco. En medio de los gritos de ellos dos, votar por Mockus va a ser como cambiar de canal

noticia 5

Las apariencias engañan

Pues ahora resulta que las estatuas levantada en El Amparo, sobre la orilla venezolana del río Arauca, no eran de 'Tirofijo' y del 'Mono Jojoy', como les habían parecido miradas desde lejos a unos pescadores del lado colombiano. Representaban a Simón Bolívar, al Che Guevara, a Fidel Castro y a Hugo Chávez. Pero la equivocación de los pescadores es perfectamente comprensible: tan informes son, que podrían representar a cualquiera.

Digo "a cualquiera" en sentido literal: a quien quiera el que quiera. Los pescadores se equivocaban de buena fe, pero el gobierno colombiano sí estaba empeñado de mala fe en que representaran a los jefes guerrilleros de las Farc. Por eso el canciller Jaime Bermúdez salió a acusar a las autoridades venezolanas:

—¡Es una afrenta al pueblo colombiano!

Y por eso el presidente Álvaro Uribe amenazó:

—¡Ese busto…!

(Nota: No es ningún busto: son cuatro estatuas de cuerpo entero. Pero hoy todo vale en Colombia, donde una candidata presidencial llama "dádivas" a los nombramientos).

—¡Ese busto se entiende como una señal de que el país tiene que superar totalmente el crimen, el terrorismo, el narcotráfico!

(Nota: Repito que hoy todo vale en Colombia en términos de sinonimia).

Y siguió Uribe diciendo:

—¡El que trate de hacerle un homenaje al terrorismo lo que nos está dando a los colombianos es la posibilidad de recordar que tenemos que derrotar a los terroristas donde estén!

Y metió la cucharada el entrometido embajador de los Estados Unidos dando lecciones de buena conducta:

—En mi país no hacemos estatuas en conmemoración de organizaciones terroristas.

¿Y por qué se empeñaron el presidente y su canciller en creer que las estatuas eran un homenaje a las Farc? Pues porque quieren, como ellos dicen, mantener "viva la culebra". Mantener vivo el miedo a la amenaza de las Farc y caliente el enfrentamiento con Hugo Chávez. Enfrentamiento que también Chávez, por sus propios motivos, quiere mantener vivo. En cuanto al embajador norteamericano, su intromisión tiene el objeto de echarle leña al fuego de la discordia. Ese es su oficio.

Pero tal vez no sobre recordarles al canciller y al presidente que muchas veces las apariencias engañan: y unos que fueron llamados delincuentes son después reconocidos como héroes. Esos cuatro de las estatuas del río Arauca cumplen esa condición. Hugo Chávez cuando intentó su golpe fallido contra Carlos Andrés Pérez, Fidel Castro cuando fracasó en su asalto al cuartel Moncada de Fulgencio Batista, el Che Guevara cuando trató de organizar "otros Vietnams" en el Congo y en Bolivia, Simón Bolívar cuando se alzó en armas contra la Corona española, fueron considerados terroristas. Y a todos ellos -para usar la famosa frase de la defensa de Fidel- "los ha absuelto la historia". No es la anchura del río la que causa la distorsión óptica, sino el paso del tiempo, con el cual cambia el punto de vista.

Lo mismo se le puede decir al entrometido embajador que pretende dar lecciones de ética en nombre de su país, ignorando también él las enseñanzas de la historia. Dice que su país no les hace estatuas a organizaciones terroristas, olvidando todas las que ha erigido en honor de George Washington: aquel cultivador de tabaco de Virginia (algo así como un cocalero del Guaviare) que comandó una insurrección armada contra las autoridades legítimamente constituidas, y no se arredró ni siquiera ante el recurso extremo de la toma de rehenes, autorizando -aunque sin éxito- el secuestro de un príncipe que prestaba servicio en la Armada británica: el futuro rey de Inglaterra William IV.

El embajador, cuyo oficio es estar bien informado, conocía sin duda esta historia.

noticia4

Chávez y Uribe, jefes de debatePor Alfredo Rangel

Ahora parece que Uribe fuera el jefe de campaña de Mockus, mientras que Chávez fuera el de Santos (con ayuditas de Noemí). Queriendo atacarlos, los ayudan; es el efecto bumerán de ataques inoportunos e injustos a quienes están encabezando la intención de voto de los electores.

En efecto, por tradición y por costumbre los colombianos vemos mal que el Presidente de la República la emprenda contra quienes aspiran a sucederlo: se ve como un ataque desproporcionado del grande contra el chico. En otras latitudes es normal y, además, legal. Aquí, no. Puede ser un resabio de otras épocas cuando no había Ley de Garantías ni se favorecía y protegía como ahora la participación política de la oposición. Es más, se podría pensar en una reforma legal que en el futuro permita al mandatario en ejercicio defender con más libertad su obra de gobierno y participar en el debate electoral como un protagonista más. Pero, por ahora, las normas lo prohíben. Y, además, por si fuera poco, es contraproducente.

Y lo es porque esa actitud avala el discurso maniqueo de la campaña de Mockus que quiere dividir el país entre honestos y legales, ellos, y deshonestos e ilegales, el resto de la humanidad. Los ataques de Uribe confirman en su fe a las huestes mockusianas y a sus oportunistas apoyos en el liberalismo, que señalan de manera injusta al presente gobierno de deshonesto y proclive a la ilegalidad. Como si los lunares del gobierno -que los tuvo, como toda obra humana- hubieran sido políticas de Estado y no desviaciones de funcionarios duramente combatidas y erradicadas por el mismo gobierno.

Pero los ataques de Uribe a Mockus, además de irregulares e inoportunos, son injustos. Porque a Mockus se le puede criticar su escasez de propuestas concretas de gobierno y su refugio permanente en valores y propósitos generales que todos compartimos (la felicidad, la alegría, la ética, la pedagogía, etcétera), pero no su postura firme sobre el orden y el ejercicio de la autoridad que, como se recordó por estos días, le valió una condecoración del mismo Uribe. Y, para rematar, esos ataques son contraproducentes, pues nada exacerba más el voto independiente, joven y urbano -el nicho de

Mockus-que este tipo de actitudes. Creo que al menos parte del reciente ascenso de Mockus en las encuestas se debe a los ataques de Uribe. Remember Moreno en Bogotá.

El caso de Chávez -los extremos se tocan- contra Santos es parecido. Queriendo debilitarlo, sus ataques terminan favoreciéndolo, hasta el punto de que los liberales, desde el triste y desesperado fondo de las encuestas, han concluido que esos ataques son obra de… ¡Uribe! Pues bien, esos ataques son irregulares, pues significan una clara intromisión de un gobierno extranjero en asuntos internos de un país soberano. Y son injustos, pues Santos -al igual que los otros candidatos- ha afirmado que su prioridad es normalizar las relaciones con Venezuela y ha descartado la repetición allí de una operación como la realizada contra 'Raúl Reyes' en Ecuador. (Solo Noemí la repetiría, pero Chávez no la atacó por eso). En dos palabras, Santos ha tendido una rama de olivo a Chávez, pero este no quiere darse por enterado.

Porque seguramente de aquí a las elecciones parlamentarias de septiembre, Chávez esgrimirá el tema colombiano como siempre lo ha hecho, para inventarse un enemigo externo y así, generar miedos artificiales y tratar de mantener su respaldo interno. Ahora Chávez está en campaña electoral, pero no es de descartar que después de sus elecciones las relaciones binacionales con el nuevo gobierno colombiano tiendan a estabilizarse, al menos por un tiempo. Para Chávez sería una forma ex post de seguir desprestigiando y culpando a Uribe de la crisis que han tenido esas relaciones.

Y la ayudita de Noemí. Muy mal ha quedado la candidata azul acusando a Santos de "sonsacarle a los conservadores". Para empezar, el director del Sena, Darío Montoya, cuya gestión admira y agradece el país entero, no es conservador, ni tenía ningún compromiso previo con Noemí. Para rematar, Santos no era candidato en el momento que habló con Montoya, y mal podría estar ofreciendo cargos. Además, todos la desmintieron. Pero prescindiendo de todo lo anterior, ¿qué hay de malo en ofrecer ministerios y en hacer acuerdos políticos durante una campaña electoral? Vargas Lleras en el último 'debate' televisado nombró a tres de sus ministros y nadie lo atacó por eso.

noticia4

Inversión publicitaria en Internet en Colombia creció el 30 por ciento

Generó 52.800 millones de pesos y en E.U. los signos de recuperación también son evidentes.
Las compañías del país confían cada vez más en la publicidad en línea como una herramienta efectiva, confiable y con la que se puede medir los alcances de una campaña publicitaria. Así lo reflejó el informe del sector presentado por IAB Colombia, que reveló que la inversión en publicidad en Internet en el 2009 creció 30 por ciento con respecto al 2008 en Colombia, con lo que alcanzó 52.800 millones de pesos.

El estudio fue elaborado por la firma PricewaterhouseCoopers con información suministrada por las agencias interactivas, las centrales de medios y los medios en línea miembros de IAB Colombia.

Estos afiliados reportaron el año pasado ingresos por 20.778 millones de pesos por venta de medios digitales, 16 por ciento más de lo registrado en el 2008 cuando el monto fue de 17.836 millones de pesos.

Los ingresos fueron generados en su mayoría, el 69 por ciento, por los grandes anunciantes, seguidos por los pequeños y medianos, con un 25 por ciento de participación, y por los anunciantes del exterior, que representaron el 6 por ciento.

El sector de telecomunicaciones conservó el primer lugar de inversión en medios digitales en el 2009, con cerca del 23 por ciento. Lo siguen los anunciantes de productos de consumo masivo, servicios financieros, compañías del sector automotriz, de turismo y de cervezas, vinos y licores.

El informe también indicó que la pauta en línea en el país aumentó su participación en el total de la torta publicitaria del 2 por ciento en el 2008 al 3 por ciento en el 2009.

La tendencia que evidenció el estudio de IAB Colombia concuerda con los signos de recuperación que se registraron en el último trimestre del 2009 en Estados Unidos, cuando la publicidad en Internet se disparó cerca de 14 por ciento para alcanzar una cifra récord de 6.300 millones de dólares.

Incluso, la semana pasada, la empresa editora de los diarios estadounidenses The New York Times y Boston Globe confirmó que en el primer trimestre del 2010 obtuvo ganancias por 12,8 millones de dólares, gracias al incremento de la publicidad en Internet, que creció 18,3 por ciento para generar 80 millones de dólares. Por su parte, la publicidad en papel continuó en descenso y se redujo 12,3 por ciento.

noticia3

Presidente venezolano Hugo Chávez será @chavezcandanga en la red social Twitter

Aún no ha escrito su primer mensaje pero tiene más de 5.000 seguidores de su cuenta.
El ministro de Obras Públicas, Diosdado Cabello, fue quien dio a la prensa la información sobre el nombre de la cuenta oficial que tendrá el presidente Hugo Chávez.

"Camaradas: @chavezcandanga ya está reservada, pronto tendremos mensajes por esa vía de nuestro comandante", escribió Cabello en su cuenta de Twitter.

La cuenta del mandatario venezolano, que hace poco más de un mes anunció que tendría su propia "trinchera en Internet", ya sobrepasa los 5.000 seguidores a pesar de que Chávez aún escribe su primer mensaje.

El pasado 26 de abril, Cabello informó en una rueda de prensa que el gobierno venezolano va a "tomar por asalto" las redes sociales y que todos los miembros del partido oficial tendrán una cuenta en Twitter.

"La oposición se cree la dueña de las redes sociales. Cree que el Twitter y el Facebook son de ellos. Nosotros estamos dando la batalla y somos siete millones de militantes que tendremos Twitter", dijo el responsable.

El nombre de usuario seleccionado para Chávez es una combinación del apellido del mandatario con la palabra "candanga" que, en Venezuela es usada para referirse a una persona muy traviesa o explosiva.

En marzo de este año, Chávez anunció que tendría su propia página en Internet para ser un "activista cibernético" y defender su revolución en la Red, pero el proyecto aún no se ha concretado.

"Pudiera yo tener una computadora, una página y comunicarme con millones, no sólo en Venezuela, en el mundo. Voy a mandar mucha información por ahí (...) Va a ser un bombardeo", dijo entonces el mandatario.

Chávez, un presidente a quien sus detractores reprochan gobernar por televisión, usa casi diariamente la pequeña pantalla, la radio y algunos medios escritos para acercarse a los venezolanos. Sin embargo, Internet es una herramienta bastante inexplorada por su gobierno en este país donde el 30 por ciento de los 27 millones de habitantes tiene acceso a la Red.

La oposición

La corresponsal de BBC Mundo en Caracas, Yolanda Valery, recordó que las redes sociales han sido ampliamente utilizadas por simpatizantes de oposición tanto para expresar sus opiniones como para organizar manifestaciones y eventos.

Twitter, Facebook y Messenger fueron algunas de las principales herramientas a la que recurrieron grupos de estudiantes a principios de año para convocar una serie de protestas en contra de diferentes medidas tomadas por el gobierno, como la salida del aire a través de los servicios de cable del canal RCTV Internacional.

Twitter se está transformando en una plataforma política en todo el mundo.

Luego, organizaciones encabezadas por el Colegio Nacional de Periodistas lideraron un "twitterolazo" en contra de lo que consideran la amenaza contra la libertad de expresión que pesa en el país, y lograron colocar su mensaje entre los cinco más repetidos en la plataforma en todo el mundo.

El gobierno considera que estos medios se prestan para el "terrorismo" de oposición.

Ya en marzo exhortó a sus partidarios a combatirlo a través de las mismas redes sociales.

Twitter y la política

Si Twitter ha experimentado un gran aumento en Venezuela, en otras latitudes, también se ha convertido en una plataforma más de tipo político.

En Gran Bretaña, el dirigente máximo del Partido Demócrata Liberal, Nick Legg, tiene unos 500 seguidores en Twitter, mientras que el alcalde Londres, Boris Johnson, alardea de unos 21.000.

Por el momento, en América, Chávez puede empezar a medir fuerzas - y el éxito de su empeño - con los poco menos de 4.000 seguidores que tiene Fidel Castro en Twitter.

En el futuro ya podrá ir por la presa más sustanciosa: Barack Obama y sus 3.700.000

EL GRAN CASO DE MELANY TEAN

noticia 2

Autoridades de E.U. allanaron la casa del periodista que reveló imágenes del iPhone 4G


Policías de California irrumpieron el fin de semana pasado en la casa del periodista Jason Chen, editor jefe del portal de tecnología Gizmodo, luego de que este sitio publicara imágenes de un presunto prototipo del iPhone 4G, la nueva versión del teléfono celular de Apple que no ha salido al mercado.

Chen dijo que regresaba de una cena con su esposa cuando encontró a las autoridades en su casa, quienes tumbaron la puerta para registrar el lugar, tras acusaciones el periodista culpado por complicidad en el posible hurto del aparato de Apple.

Este hecho avivó la polémica desatada luego de que Gizmodo adquiriera el prototipo tras pagarle a un ciudadano que asegura haberlo encontrado abandonado en un bar.

La situación ya ha sido bautizada por varios medios estadounidenses como el 'iPhonegate', en referencia al escándalo político que hizo renunciar al entonces presidente de E.U. Richard Nixon.

Según el portal de tecnología, el ingeniero de Apple Gray Powell festejó su cumpleaños en un bar y al salir olvidó el prototipo sobre una mesa. Gizmodo obtuvo el equipo tras pagar entre 5.000 y 10.000 dólares a la persona que lo encontró.

Después de la publicación de las imágenes del celular se puso en duda la legitimidad del dispositivo e incluso se aseguró que se trataba de una copia de origen chino del iPhone.

Sin embargo, días después se publicó una carta enviada por Bruce Sewell, vicepresidente senior de Apple, en la cual la compañía solicitaba la devolución del dispositivo y confirmaba que era de su propiedad.

Aunque el sitio web para el que Chen trabaja realizó la devolución del prototipo, las autoridades californianas abrieron una investigación en su contra, porque acusan al portal de haber sido cómplice del presunto robo del aparato.

Gizmodo rechazó las acusaciones y recordó que no se trató de un hurto sino de un descuido de Powell. Además, ratificó que pagó por la adquisición del aparato, lo cual le exime de cualquier responsabilidad.

Igualmente, Gawker Media, empresa asociada de Gizmodo, calificó como ilegal el allanamiento, ya que la ley de California protege la privacidad de los periodistas.

Por su parte, Apple se ha negado a dar declaraciones oficiales y mantiene la reserva frente a los hechos. Sin embargo, la incursión de las autoridades en la casa del periodista y las acusaciones que este ha recibido parecen mostrar la postura que ha tomado la empresa de Steve Jobs.

partes del compu